miércoles, 4 de agosto de 2010

Te amo

Me sorprendió cuando esperaba, paciente y medio adormilada todavía, el cambio de luces en el semáforo del Loyola. Por un instante muy breve pero vivido, se me encogió el corazón, explotó mi boca en una amplia sonrisa y respiré profundo.
Allí estaba la pancarta, desafiante y hermosa. El texto era claro y definitivo. Un enorme Te Amo esperaba a su destinatario, un(a) tal C Toffi.
Eso es lo que me gusta de la ciudad.
Día a día, la urbe como espacio colectivo se llena de las ciudades individuales que cada uno de nosotros lleva por dentro y cuando uno menos lo espera, se desdibuja la línea que separa lo público de lo privado y uno siente y vive, como bien señala Armando Silva en su libro "Imaginarios Urbanos", los múltiples colores, olores, sentimientos y fantasmas que lo habitan y definen.
Acababa de compartir, en el espacio público por excelencia que es la ciudad, la intimidad y privacidad de dos enamorados; más aún, estaba convencida que yo, anónima habitante urbana y no el (la) tal C. Toffi, era la destinataria de tal mensaje. Por eso, antes de arrancar de nuevo mi vehículo, me atreví a responder "Yo también".
María Nuria De Cesaris. Publicado en El Correo del Caroní el 23 de marzo de 1999 en la columna semanal Tribuna de la Ciudad.