lunes, 26 de abril de 2010

Dorian Gray

El domingo en la tarde abordaron mi taxi dos jóvenes...bueno, uno de ellos, el que se sentó en el asiento delantero del copiloto, resultó no serlo tanto. Les cuento...Comencé a dudar cuando al comentar que qué pasaría si colocaran taximetros en los taxis de nuestra ciudad, uno de los jóvenes me comento que él recordaba que hace un buen tiempo hubo taxis con taxímetros en Caracas. Saqué unas cuentas y pensé para mis adentros que mentía, porque ello fue hace más de 25 años, cuando según mi cuenta, él no había nacido todavía.
Seguimos el camino y tocamos el tema inevitable: la inseguridad. Mi cliente, sentado a mi lado, se voltea y le dice al joven sentado en el asiento trasero: "Hijo, cuando yo tenìa tu edad, salía sin problemas y mis padres tranquilos". Comienzo a sospechar y pregunto directamente: "Es tu hijo?" y él me respondió "Sí y también tengo un nieto de 2 años".
Allí fue cuando supe que tenía sentado a mi lado al propio Dorian Gray: 42 años, pelo negro salpicado por muy pocas canas, cuerpo delgado y tres hijos: una de 13 años, uno de 17 y otro de 22; este último casado y con un hijo de 2 años.

3 comentarios:

  1. Maria Nuria hola, me encanta leer tus historias corticas, concreticas y alucinantes...Estaré pendiente de seguirte gracias a Pamela

    ResponderEliminar
  2. La verdad, estoy disfrutando mucho esta experiencia y me encanta que alegre la vida un ratito a algunos de ustedes!

    ResponderEliminar